Hay una norma más popularizada de lo que podemos pensar, que es no cumplir con lo pactado y firmado en un contrato. Yo tengo un caso concreto que venimos sufriendo desde hace años en la urbanización donde vivo, y que contaré enseguida, pero no puedo dejar de citar otro contrato que a todos nos afecta y, que en muchas ocasiones, tampoco se respeta, me refiero al contrato laboral que nos vincula a una firma o empresa. Es muy frecuente que las condiciones de un contrato laboral, de un convenio, etc., por lo general el empresario no las respete, dé de alta en Seguridad Social por menos horas de trabajo de las que exige al trabajador. Es frecuente también, en tales casos y en otros, que obligue a trabajar horas fuera de su jornada habitual de ocho horas y no las abone, ante la amenaza del despido.
Y ya habiendo dado la pincelada esa del tema laboral que a tantos nos ha afectado y afecta, y no quería dejar de mencionar, voy al caso concreto del contrato de mantenimiento de la urbanización donde vivo, pero que también ha sucedido habitualmente con el contrato que nos vincula con los administradores de finca. Dichos contratos recogen una serie de funciones que casi nunca se han cumplido por parte de las empresas que han prestado sus servicios en la urbanización. Pero lo más grave, desde mi punto de vista, es que las diferentes Juntas Rectoras que ha tenido la urbanización o Comunidad, como lo entiende mejor la gente, es que no saben exigir, no exigen, no se manchan, no se señalan, y aquí paz y después gloria, pero las cosas por las que se están pagando, se quedan sin hacer, y parece no importar a casi nadie. Es más, la veces que algunos, muy pocos, hemos señalado ese incumplimiento, hay muchos que es como si nada hubieran escuchado, sino todo lo contrario, que se ponen de parte de los incumplidores, añadiendo, que si se les exigiera todo lo que indican sus contratos, o se marcharían o habría que abonar mucho más, ¿Cómo se puede llegar a tal punto de cobardía e incomprensión? Nadie puso una pistola en el pecho a ninguna de las empresas que trabajan para la Comunidad. A todas se les indicó y se les paseó por la urbanización para que valoraran, desde su experiencia profesional, el importe de los trabajos que se estaban pactando y que eran necesarios realizar. O sea, que ven lo que hay que hacer, que aplican libremente su tarifa, y a la hora de cumplir no lo hacen, es mucho trabajo, no ponen a todo el personal que necesitan, y los fastidiados somos los propietarios que nunca vemos la urbanización al día, como debiera estar. Incluso hay un punto en el anexo del contrato actual, que indica que si al final de los plazos pactados para hacer tales o cuales tareas, no las hubieran hecho, la Junta tiene potestad para contratar puntualmente esos trabajos con otra empresa y deducirlos de los pagos que hubiera que satisfacer a la empresa de mantenimiento. Aún con esa clausula, no se hace, repito, la cobardía está servida, no se sabe exigir lo que nos corresponde y aplicar lo que el contrato nos da derecho a hacer.
A partir de lo dicho, estamos a merced de Juntas que no funcionan con seriedad, prefieren no enfrentarse a nadie, es como si nos regalaran el dinero a todos, como si regalar el dinero de todos a dichas empresas incumplidoras fuera una norma, y así nos va, que en el primer año se debieron quedar pintadas las farolas, y tenemos más de cien farolas oxidándose. Bordillos que siguen desbaratándose y no se tocan, limpieza con sopladores que levantan un polvo atroz, y si al menos por donde hubieran pasado se queda toda la calzada inmaculada, merecería la pena tanto ruido y polvo repartido por el ambiente, las viviendas y los coches aparcados en las puertas, pero no es así, quedan llenas de arena, de chinitos y restos de barro pegados en las cunetas. Pozos que tampoco se terminaron de pintar, desconchones que no se repellaron, mallas que tiraron la riada y no se quitan, daños sufridos por la riada de hace unos meses, muchos meses ya, que no retiran, sustituyen y reparan. Son demasiadas deficiencias para que nos vengan unos pocos hablando de que la actual empresa es muy profesional, ¿profesional en qué? - Pregunto yo. La gente de la urbanización, no sabe que hubo una Junta que contrató a una empresa que solo reza como especialista en jardinería, ¿Y el resto de las tareas de mantenimiento, qué? Nos sale muy cara, porque no hace muchas obligaciones contenidas en el contrato, porque tienen que subcontratar casi todas las averías que se presentan, y claro, todas las empresas aplican sus tarifas y quieren sus beneficios.
Yo estuve en algunas Juntas anteriores y he luchado lo indecible porque se cumplieran los términos de los contratos, exigiendo a las empresas, reclamando, reuniéndome con sus responsables. explicando en Asambleas, y sabe lo que he ganado con ese proceder, entiendo que justo para los intereses de la Comunidad, en algún caso que se despidiera a alguna empresa, cuyo gerente, tiempo después me vio y me deseo la muerte, así de ingrata es la situación por defender lo que es de todos. Y por otro lado, soy el protestón, un indeseable para muchos, en especial para los gerentes y operarios de la empresas incumplidoras. Incluso fui tachado sin razón de acosador de los empleados de dichas empresas, dijeron públicamente en una Asamblea, que yo me dedicaba a fotografiar a los empleados, algo que nunca he hecho, e invité a alguien a que pudiera demostrar que yo había procedido como decía esa maldad con patas, conminé a los administradores de finca a que dijeran libremente si yo les había remitido alguna vez alguna foto en la que se vieran a los empleados de la empresa de mantenimiento, y callaron, nunca lo hice, sí que les remití cientos de fotos de deficiencias en las tareas de mantenimiento.
Todo eso te llevas como "premio" al pasar por la Junta Rectora, cuando la comprensión de la gente y su valentía para exigir lo que nos corresponde, son nulas e inexistentes.
Seguiremos...
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