Estamos bien últimamente, los británicos hacen encajes de
bolillos para tener un Brexit a su medida… no quiero estar en la UE, pero
quiero tener un acuerdo aduanero que me permita seguir tratando con los estados
miembros como si estuviera dentro. Ya estuvieron dentro con trato preferencial
en lo que respecta a su moneda y algunos otros asuntillos.
Villarejo se ha convertido en la retroexcavadora que a golpe
de grabaciones va despejando el camino de políticos sucios, tramposos,
corruptos y demás cualidades anti sociales que se nos ocurran enumerar… a él
mismo hay que ir a buscarle a la prisión, o sea, que su comportamiento no tiene
nada de ejemplar.
Angela Merkel y Enmanuel Macron ponen de manifiesto que lo
que hace falta en la UE es un ejército formado por todos los países de la
Unión, para evitar que pudiera iniciarse una acción bélica entre aliados, que
ya no lo serían, o lo dejarían de ser, pasando a la categoría de enemigos. Ese
tema se les ocurrió tratarlo durante la visita de Donald Trump, quien ha dicho
que se dejen de ejército y que pongamos más dinero para mantener la defensa de
la OTAN… ¡cada uno a lo suyo!
Por fin, el Tribunal Supremo se desdijo de lo que antes
dijo, volviendo a tomarse un descanso de reflexión y enfriamiento de humos,
para volver a decir lo que ya dijeron… que es como estaba, ¿han entendido algo?
O sea, que el impuesto de actos jurídicos documentados lo paguen los
ciudadanos, aunque aún ha dado tiempo a un último quiebro: que lo paguen los
bancos pero desde ahora. ¿Y qué dicen los bancos?... ¡no hay problema!, se lo
cargaremos a los clientes… ¡viva la pepa de Puerto Real! ¿Por qué lo permite el
Gobierno?, ¿qué ha hecho, entonces, el Gobierno por la ciudadanía? Controlen
las tarifas de los bancos e impidan que a partir de la ley, el decreto, o la
decisión “libre” del Tribunal Supremo, los bancos puedan encarecer las condiciones
de sus productos, comisiones e intereses… ¡algunos son tontos, muy tontos!
Ahora vamos a por los coches y los humos, que hacen enfermar
a las personas y al Planeta… los cigarrillos, ya no producen cáncer de pulmón,
ni enfermedades coronarias, ni gasto a la Seguridad Social… ¡ya no!, no hay mal
que un buen impuesto, no arregle. No me malentiendan, lo de los coches también
hay que arreglarlo, pero a treinta años vista me parece una exageración, tanta
que con un poco de suerte ya no la veremos. Digo bien, con suerte, ¿saben
ustedes lo que es olvidarse de toda la mierda de intereses que es este mundo?,
¿se imaginan el descanso total que debe ser desprenderse de toda la amalgama corrupta,
sin principios, mafiosa y la fusión de poderes con la que nos tienen engañados?
En estos momentos me apetece decir una bordería: ¡Que se vayan todos al coño de
sus santas madres!
En cuanto el Gobierno ha abierto la boca sobre el tema del
coche para que sea efectivo en 2050, las marcas de coches han puesto el grito
en el cielo… prefieren hundir el Planeta, matarnos lentamente con lo que
expulsan los vehículos que fabrican y venden, desean seguir haciendo negocio y
generando beneficios, la humanidad solo les importa en la medida en que sea
compradora potencial de sus productos con ruedas. El coche eléctrico no es
bienvenido porque las marcas saben que esta tecnología es menos rentable para
ellos, ¿Usted cada cuántos lavados lleva su lavadora a hacerle una revisión?
Pues Usted mismo ya se estará imaginando lo que hay detrás de la oposición de
los concesionarios, constructores, y no digamos, los fabricantes de la
industria auxiliar. No podemos esperar que lleguen los problemas, hay que saber
reconvertirse a tiempo, pero a los fabricantes de automóviles les parece muy
precipitado treinta años para que vendan solo coches eléctricos. ¿Y si tuviéramos
un Gobierno valiente y hubiera hecho lo siguiente: reunirse con los fabricantes
de coches para conocer sus existencias de motores de combustión, hubiera tomado
nota de las ventas que vienen realizando y hubiera llegado a la conclusión de
que con esos motores tendrían para vender coches, supongamos, dos años; y le
hubieran dicho: no construyan más motores, en adelante equipen las carrocerías
con motores eléctricos? Pero no, el Gobierno siempre temeroso y chantajeado por
los puestos de trabajo que se van a perder, se arrodilla, se deja dar un par de
azotes y que se pudra el aire que
respiramos y, también, nuestros pulmones. ¡Hay que dejar de seguir sosteniendo
un sistema en el que cedemos el poder a los demás y, además, nos hacen pagar
los platos rotos!
Mientras tanto, que siga el ruido: Macron, Merkel y su ejército,
Pedrito con las jugadas sucias nombrando jueces y sin pronunciarse de la
corrupción de su partido en Andalucía. Trump con su soberbia y sus medidas de
fuerza, sus rifles, su muro y desplazando a miles de militares para que asusten
a los venezolanos, hondureños y todas esas personas que tratan de alcanzar el
Imperio. Para finalizar, una cantidad de gente que está en el taco, manifestándose
contra las medidas “populares” de tratar de subir el sueldo a los que menos
ganan o a los que menos pensiones tienen… ¡sinvergüenzas!
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