Algo que se me ha ocurrido esta misma mañana escuchando la radio, cuando alguien indicaba que estaban pidiendo al Gobierno que mantuviera las medidas para que la adquisición de combustibles no tuviera un precio tan alto, tendría que ser que facturase a la persona..., me explico. Cada persona, dependiendo de sus ingresos, ahorros y propiedades, tendría que tener una información grabada por Hacienda en su DNI, de tal manera que antes de fijar los precios, dicho filtro actuara para mediar, o sea, que a unos todo lo que comprara le resultaría más barato o más caro que a otros. Una forma de ayudar a los que menos tienen, menos ganan, y más ayuda necesitan para vivir.
Los precios de todo lo que se puede comprar estarían en función de la capacidad económica de cada uno, de tal manera que en todos los comercios, en cuanto se pregunte por el precio de tal o cual producto, te pedirían el DNI, lo pasarían por un lector unido a un ordenador y éste indicaría cuál es el precio de ese artículo para ese cliente. Habría varias formas de presentar los productos en los escaparates, por supuesto indicándolo previamente con algún mensaje: precios medios, y ya sabemos que algunos pagarían algo menos, otros pagarían ese precio medio, y otros un precio más alto. También se podrían exponer los precios, indicando que es el precio más alto, así los que más tienen, sabrían cuánto van a abonar, y el resto sabríamos que vamos a pagar mucho menos. Otra forma de presentar los productos sería sin indicar precio alguno, la gente tiene que preguntar cuando vieran algo que les gusta o necesitan, y como se ha dicho, en base a la información incluida en su DNI, el comercio le informaría.
Por otro lado, al margen de aproximarse el Gobierno a hacer un poco de justicia, haciendo pagar más a los que más capacidad económica tienen, debe existir un control sobre las empresas para que el alza de precios por esa circunstancia, no se convierta en un abuso, ni siquiera para los que más pueden. Sí es verdad, que los que más tienen, pagarían un precio algo superior, para que los que los que menos tienen, puedan abonar un precio algo inferior. Y por último, siempre debiera existir, el control del abuso de precios por parte del Gobierno sobre los fabricantes, comerciantes, etc. Los precios han de estar en función de los costes reales y de los beneficios justos y comedidos, que han de disfrutar los empresarios, pero no, como viene siendo, la política del pelotazo, aprovechando cualquier situación ajena o que casi nada les afecta, pero de la que se hace bombo, como las guerras, los cierres de estrechos, huelgas de transporte, etc., y al minuto uno ya están disparándose los precios, aunque los empresarios, comercios, etc., tengan reservas, existencias, y no se vean afectadas por la situación concreta en la que se están basando para justificar la subido de precios y la consecuencia: Los abultados beneficios.
¡Se pueden hacer tantas cosas!, lo sé, estas son ocurrencias momentáneas, imagínense si hubiera de verdad Ministros pensando, discurriendo, debatiendo, e importándole las personas a las que afectan sus vagas o nulas políticas.
Seguiremos...
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