Ayer se celebró una Asamblea de propietarios en la urbanización donde vivo, y como siempre aporta un estado de tensión, de discusiones, de algunas voces más altas que otras, de no entendimiento, y hasta de manipulación por parte de la empresa administradora de fincas a la hora de votar, por la forma en que enuncia y cambia, una y otra vez, el acuerdo a votar.
Es evidente, que cuando alguien se encuentra en una situación de poder frente al resto de los vecinos, no sé por qué, siempre trata de llevarse el gato al agua, como se dice coloquialmente. Parece que todos proponen cosas, pero es para conseguir algo que le beneficia a él, a esa persona que hace la propuesta..., ¡Cuánto cuesta obrar en favor de la Comunidad!, y no para beneficio propio.
Además, las reuniones se hacen larguísimas, hay personas que tienen un problema total con ceñirse al punto del orden del día que se esté tratando y sacan el debate de contexto, comienzan a hablar de problemas del pasado, o bien comienzan a exponer temas personales, que solo afectan a esa persona, y nada tienen que ver con lo que se está tratando..., ¡Qué habilidad tienen!
Por otro lado, en representación de la empresa administradora de fincas, viene acompañando a la voz cantante, una abogada, se supone para velar que no se produzcan procesos, o se tomen acuerdos contrarios a las leyes, estatutos de la Comunidad, etc., pero es que cuando conviene, por beneficiar a la Junta Rectora, que es la que le sustenta en el cargo, les ríen las gracias, se ponen de su lado, aunque se vulneren principios ya acordados con anterioridad, o recogidos en los Estatutos de la Comunidad. La misma manipulación ejercida a la hora de plantear los términos a votar, debiera ser motivo suficiente para que interviniera la letrada y no lo permitiera, o sea, que lo que se pregunte para ser votado, sea estrictamente el contenido del punto del orden del día, pero es que son especialistas en maquillar de un modo tendencioso, aquello que interesa sacar adelante por interés de algún miembro de la Junta, e incluso por intereses de seguridad de la empresa administradora, para que posibilite su permanencia.
Siempre es igual, siempre te vas con el mismo o parecido sabor de boca, por lo general mas tendente al sabor amargo. Pasas un mal rato, que a veces, como saben, se hace eterno porque algunos cogen el micrófono y se creen que todos los demás tenemos la obligación de ser sus oídos durante todo el tiempo que a esa persona se le antoje. En definitiva "la fiesta" se puede ir a cuatro o cinco horas si hay muchos temas a tratar, y te vas descontento, agotado y a una hora impropia para cenar y meterte en la cama... ¡Amén!
Y para finalizar, tras vivir una y otra vez lo mismo, te preguntas si merece la pena asistir a estos eventos, que cada día se parecen más a los actos circenses de los políticos. Para evitar las tergiversaciones a las que he hecho alusión, las reuniones, con aprobación de los vecinos, se debieran grabar, para que antes de impugnar legalmente, con las incomodidades y el costo que pudiera tener ese procedimiento, se comprobaran esos cambios o desviaciones, acomodaciones o intenciones desafortunadas, voy a llamarle así, y se exigieran rectificaciones, incluso de Actas, en el caso de que hubieran sido manipuladas, que de todo hay en la viña del Señor.
Seguiremos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario