Ayer, como otras mañanas, mi vecino Aitor caminaba por la urbanización mientras yo circulaba en bici con mi perra Sanga atada a la misma, haciendo footing, en inglés, trotando, en español. Pero en esta ocasión, no recuerdo bien el motivo, cruzamos unas palabras, además del saludo, y aquello me invitó a dejar de pedalear y caminar junto a la bici, a la perra, y a Aitor.
Aitor, igual que yo, estamos recién jubilados, y de nuestro tiempo, de la libertad y de "la esclavitud" del trabajo, tenemos opiniones muy parecidas. Por ahí comenzó la conversación-debate, resultando un todo muy interesante debido al extenso conocimiento de este vecino, que solo tuvo que dar un par de pinceladas históricas y del panorama mundial, social, económico o político, para dejar entrever que es una persona leída (como se decía antiguamente). Está bien informado, en fin, le dimos un repaso a todos los temas sociales, económicos, políticos, culturales, existenciales, etc., que se abrían paso en nuestra conversación y demostramos ser personas que pensamos por nosotros, así que sus palabras me llenaron, y el rato que compartimos me pareció super interesante.
No todos los días tenemos una oportunidad como esa, o sí. Solo que no nos detenemos, no nos prestamos, guardamos las distancias, y la consecuencia es dejar de conocernos más ampliamente, disfrutar los unos con los otros, y permitir que surja la amistad. Pero como somos, creo yo, otro tipo de personas, pues ni a mí me costó apearme de la bici y continuar el paseo andando, ni a Aitor pareció costarle sacrificar lo que iba escuchando con sus auriculares. Aitor, si lo llegaras a leer, solo decirte que he sentido un inmenso placer de compartir contigo y de contar con ese tiempo, que tú también tuviste a bien dedicar a ese paseo de mañana, que tan grato, interesante, a veces, profundo, me ha resultado.
No nos encerremos en nuestra zona de confort, pero sobre todo, no echemos el candado. Abramos la armadura, dejemos de sentir miedos, dejemos de angustiarnos, acerquémonos más a los demás, vayamos por derecho, mostremos lo que hay, no pretendamos dar la imagen de quienes no somos, no tratemos de imponer, estemos dispuestos a dialogar, abracemos al otro, hagamos el esfuerzo por comprender al otro, pidamos disculpas, amemos, estemos abiertos a recibir y aceptar al otro, de ese modo nuestras vidas tendrán más sentido, viviremos más plenos, seremos más felices. ¡Que tengamos un fantástico día, y que esa felicidad alcance a todas las criaturas del mundo, sin excepción! ¡Que se jodan todos aquellos que tengan la intencionalidad de valerse del sufrimiento de otros!
Seguiremos...
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