Imagen: ingcivileng.com
Voy a tirar de lógica y sentido común, no soy ingeniero, vaya por delante, pero a ver qué entienden cuando haya finalizado de exponer lo que vengo a decir.
Aprovechando la orografía del terreno que se trate, por lo general un cañón entre montes, si los ingenieros y arquitectos proyectan un muro con compuertas en el extremo hacia el que correría el agua por las pendientes del terreno, ya tendríamos una cuenca natural donde se queda embalsada el agua que llegara de escorrentías, ríos o simplemente la que vendría deslizando por las laderas de las montañas cercanas y que limitan el embalse, hasta ahí supongo todos estaremos de acuerdo.
Para hacer un proyecto de embalse, lógicamente lo importante es construir "el tapón", el muro que contenga el agua en esa forma geométrica, sea la que fuere, que es necesario cubicar para conocer los millones de litros que pudiera llegar a contener a su máxima capacidad. Porque dependiendo de esa máxima capacidad se va a producir una fuerza de empuje, que es la misma fuerza que deberá tener el muro para impedir que la fuerza que ejerza el agua derribe el muro, más un margen previsto, que siempre se hace para seguridad. O sea, que se calcula sobradamente para que pueda ejercer más fuerza que la que vaya a soportar para evitar, precisamente, accidentes indeseables y que pudiera poner en peligro a las personas.
Si todo se ha hecho bien, dónde está el peligro que siempre nos quieren hacer ver de que la presa de tal pantano o embalse tiene riesgo de reventar. Está claro que la altura superior del muro de contención nunca debe exceder, sino ser igual, a la altura máxima del "recipiente", por llamar de algún modo a esa figura geométrica que define el volumen de agua contenido. Llegados a este extremo, toda agua que llegara de más rebosaría al muro de contención sin necesidad de abrir compuertas que lo que provoca es la bajada de una cantidad de agua bestial hacia zonas más bajas en un momento puntual. Sin embargo, como expongo conforme va llegando más agua de la que puede ser contenida en el embalse, rebosa y corre hacia zonas más bajas, pero progresivamente y no de repente ni en cantidad incontrolada.
Vuelvo a decir que me faltan los conocimientos técnicos, que son los ingenieros y arquitectos los que deben añadir o quitar frases o pensamientos de los que he volcado en este escrito, pero creo que no hay nada anormal en lo referido. Cubicar adecuadamente el agua a contener y el empuje que esta pudiera ejercer, incluso con las cuencas llenas de todos los ríos o escorrentías que alimentan dicho pantano o embalse. Proyectar el muro de las dimensiones apropiadas para que el empuje que pudiera ejercer el agua nunca lo pudiera derribar y su altura máxima nunca rebase la del embalse, de manera que cualquier cantidad de agua que pudiera llegar una vez lleno el embalse, rebose y descienda tal como va llegando, no bruscamente.
Donde yo veo el problema es en el sellado lateral del muro con los montes, pero supongo que cuando se han hecho tantos pantanos y embalses, los técnicos deben tener la solución para hacerlo. Ese, desde mi punto de vista sería el punto frágil de este tipo de proyectos.
Seguiremos...
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