En el día de ayer hice una ruta maravillosa, si la hacéis lo entenderéis, que tenía como punto más alejado Nerva, de la provincia de Huelva. Como la noche anterior estuvo casi toda la noche lloviendo, y el cielo se presentaba bastante cubierto, me enfundé el traje de agua encima de la chaqueta de moto y tiré millas. Al final no me cayó ni una sola gota de agua.
Como nadie se apuntó a hacer la ruta, salí un poco más tarde que de costumbre, a las 10 h. La tarde anterior ya había revisado niveles y engrasado cadena, la moto la tenía lista y yo tenía ganas de rodar. Salgo por A-4 dirección hacia Sevilla y me desvío por SE-20 hacia el Estadio Olímpico, para tomar por SE-30 todas direcciones hacía N-630 Santiponce. Continuo por esta carretera varios kilómetros hasta alcanzar la primera salida hacia Gerena por SE-3410.
Atravieso Gerena y voy dirigiéndome hacia El Algarrobo por SE-3408, y justo empezando este sector de la ruta se me coloca delante una BMW antigua, restaurada hasta en el más mínimo detalle, que andaba formidable, sin apenas hacer ruido, sin echar ni una pizca de humo... ¡Vaya como jalaba! La conducía una persona que me llamaba la atención, pues era el típico habitante del pueblo que había sacado su moto a rodar, que conocía perfectamente cada curva de ese tramo entre Gerena y El Algarrobo. Llevaba unas botas, de esas que tanto se veían en la gente de pueblo, marrones de media caña. Unos vaqueros y encima de la camisa o el jersey, llevaba un chaleco reflectante, cuya mitad superior era rojo fosforescente y la mitad inferior verde, igualmente fosforescente. En la espalda llevaba una serigrafía que decía: Pistón Rally. Esa persona corría bastante para aquellos tramos de curvas, y como aprecié que conocía la carretera a la perfección, le seguí muy de cerca, tocaba el freno cuando él lo tocaba y aceleraba tal como él lo hacía, y me fue formidable. Lo curioso, es que en dos ocasiones, como buen conocedor de la zona que debía ser, desapareció, y volvía a aparecer un kilómetro más allá, delante de mí, parece que tomaba algún atajo. Así fuimos hasta alcanzar la carretera N-433, que yo la tomé hacia la izquierda, dirección a Aracena, y él la tomó hacia la derecha, dirección hacia Sevilla.
Dejé la N-433 cuando se anunciaba el desvío hacia El Castillo de las Guardas por A-476, y un poco antes de llegar a dicha localidad, me encuentro una caravana de unos cinco o seis coches, que marchaban muy cerca unos de los otros, no podía adelantarles, no había suficiente visibilidad, y me llevaron hasta la entrada de la Reserva de animales que hay en esa localidad. Todos se desviaron hacia la Reserva y me volvieron a dejar la carretera totalmente despejada. Continué por dicha carretera hasta alcanzar Nerva. Debo decir que en este trayecto entre El Castillo de las Guardas y Nerva, es el único donde había varios tramos, no superiores a cien metros, cada uno de ellos, en donde el asfalto estaba en obras, se distinguía por su color más oscuro, estaba en mal estado. El resto de la ruta... ¡formidable!
En Nerva no hay que entrar, pues la carretera continúa hacia El Madroño, que era el próximo destino a través de HU-5016 y C-421. Se cruza por en medio del pueblo y se sigue hacia Alamo por SE-547. Y desde Alamo, prepárate para no dejar de curvear hasta Aznalcóllar por la carretera SE-538, hablamos de casi treinta kilómetros de curvas. Antes de llegar a Aznalcóllar me detuve junto al Embalse del Agrio para hacer unas fotos. Después continué ruta por A-477 hacia Gerena, y justo hice el camino de vuelta tal como ya se describió el de ida para alcanzar Gerena, pero en esta ocasión para retornar a A-4 y llegar a casa.
Fueron en total 194 kilómetros, según la aplicación de mi moto, llegando a casa a las 13:30 h. para cambiarme, tomar una fruta y sentarme frente a la tele para conectar con el previo a la carrera Sprint del GP de Jerez. Moto, moto y moto, hasta que el cuerpo aguante. ¡Feliz domingo a todos! Y hoy las carreras... ¡Vaya día se presenta!
Seguiremos...
👏🏼👏🏼
ResponderEliminar