La locura de vivir, así dicho puede parecer que esté en contra de la vida, o que vivir sea algo muy complicado, y no lo es, las funciones que nos mantienen con vida se dan de un modo natural, pero a lo largo de los años vienen los problemas, primero los personales, que ya no nos abandonan de por vida, pero también los del resto de la familia, porque de algún modo nos afectan.
Nosotros, ya solo con nosotros mismos tenemos tarea, pero es que además nos metemos en cantidad de charcos y jardines, no nos privamos de nada, lo queremos llevar todo adelante. No nos conformamos solo con lo nuestro, con lo que nos perturba, sino que nos inmiscuimos en asuntos de terceros. A veces es inevitable conforme a la educación que hemos recibido, o por lo que hemos visto a nuestro alrededor, por lo que hacían nuestros padres, nuestros abuelos, el peso de la culpabilidad que regalan las normas sociales, etc.
No sabemos cómo aliviar el pesar, la angustia, la preocupación, cómo parar los pensamientos que producen miedo, desazón, los que no nos dejan dormir, los que nos hacen estar enfadados o malhumorados, etc. Nos convertimos en armas cargadas, apenas nos mueven un poco del sitio que creemos es nuestro o nos corresponde, para que se produzca una respuesta desmedida de la que poco después nos arrepentimos, muchas veces volcadas contra los que más queremos, por eso nos duele el doble, pero no supimos contenernos, nos movimos desde la acción-reacción y salió ese gesto o esa respuesta inapropiada..., así somos la mayoría de las veces.
Las funciones orgánicas, por lo general van bien, sobre todo cuando la máquina está nueva, pero depende de los hábitos: si hacemos ejercicio o no, si fumamos o no, si bebemos o no, si sabemos escoger una alimentación equilibrada o no, si estamos todo el día a la gresca o no, etc., conservamos más o menos la salud, si no todo lo tenemos que suplir con pastillas, pruebas y visitas al médico. Nadie debiera tener un nivel económico tan bajo como para que su salud empeore por mor de no poder comprar los alimentos adecuados para seguir conservando su salud. Es por ello que se hace imprescindible hacer uso de la inteligencia humana para comprender que el sistema ha de garantizar los puestos de trabajo con salarios idóneos para conseguir el fin vital al que me refiero. Esto no significa como muchos tratan de convencernos, de que tengamos que regalar dinero sin hacer nada a todos, por la única razón de haber nacido. Sí que debemos cuidarnos los unos a los otros, colaborar unos con otros, ayudarnos, pero es el Estado mediante las leyes de los Gobiernos, el que debe facilitar la tarea para que se creen todos los puestos de trabajo necesarios para que todos los que estén en edad de trabajar, lo hagan y lleven a sus casas los ingresos necesarios para llevar una vida sana y equilibrada.
Frente a todo lo que signifique mejora y progreso por el bien de todos los ciudadanos, están las acciones de ciertos gobernantes, que llegan a crear situaciones que son una verdadera locura, como son los actos violentos contra terceros países. La represión hacia su propia población, el castigo injusto, las reglas de autoridad desmedidas, la condición de los dictadores que se dedican a vivir una vida millonaria mientras sus pueblos perecen de hambre y escasean de todo lo esencial y necesario, que es lo que resulta compatible con la vida.
Vivir es fenomenal, pero convertir la vida en la estafa propiciada y autorizada por los gobernantes del mundo para conseguir enriquecerse y mantenerse en el poder a costa de los ciudadanos, a la vez que se castiga y machaca a sus ciudadanos, es una locura y un horror, que casi nadie señala para no perder sus trabajos informativos, sus trabajos en las fiscalías, su carrera judicial, sus trabajos policiales, sus escaños en la política, etc. Hay que atreverse a denunciar con el propósito de mejorar las condiciones de vida de todos.
Seguiremos...
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