Una vez más voy contra el egoísmo, contra la falta de respeto, en definitiva sobre olvidarse de los demás, el no tenerles en cuenta, el obrar sin atenerse a las consecuencias de nuestros actos hacia terceros. Hay un error muy común, que ya he comentado en otras ocasiones, pero hay que seguir machacando, pues como observo, metámonos todos, no nos enteramos. Me refiero a lo que suelen decir muchos: "Estoy en mi casa y hago lo que me da la gana", No señor, al lado suyo viven otras personas, hay más familia además de la suya, y todos tienen derecho a vivir en paz, a sentirse tranquilos y no invadidos por el producto de sus actos..., ¡Qué fácilmente se pierde esto de vista!
Vivimos en sociedad, en comunidad la mayoría de las veces, muy cerca los unos de los otros, tanto, que los ruidos y las molestias que generan nuestros actos, irremediablemente alcanzan a los de al lado, a los más cercanos, y debemos cuidar de que eso no suceda. Pero para llegar a ello, en la base hay que tener principios y la conciencia ha de estar un poco expandida, para que el otro tenga cabida, y no solo haya un perpetuo YO. No estoy hablando de algo extraño, aunque realmente es lo que la gente no suele tener en cuenta, lo pasa por alto, parece no ir con ella. Es educación, es contemplación, es respeto, es compasión, es ponerse en el lugar del otro.
De cuando en cuando tengo que recurrir al tema porque seguimos sin enterarnos, el egoísmo nos sale por las orejas, nos encendemos, nos desmadramos y solo existimos nosotros y los nuestros, ¿el vecino se ha mudado, está de viaje, se ha muerto, no existe ya? ¿Dónde está la evolución del ser humano? Si hubiéramos evolucionado al punto que se vislumbra, que algunos vislumbramos, toda esta chapa sobra. Sin embargo, y por el mismo motivo, insisto. Es posible la transformación, la educación y el respeto, podemos llegar hasta a amar al otro, claro que sí. Todos somos lo mismo, seres humanos con nuestras circunstancias, con nuestros problemas, que deberíamos apoyarnos los unos en los otros para caminar unidos..., de nuevo ya estoy soñando.
Sea como sea, compartimos tiempo y espacio, no nos hagamos la vida más complicada, pongamos de nuestra parte, y para finalizar comparto, una vez más, unos principios que una vez abordaron mi cabeza cuando me enfocaba en cómo se podían acabar los problemas en el mundo:
- Cuando a cada uno le importe lo que le suceda a los demás.
- Cuando cada uno desee para los demás, lo que desea para sí mismo.
- Cuando seamos capaces de amar a los demás.
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