En muchas películas se refleja la injusticia que padecieron las personas de color, y tal vez hoy en día, en algún lugar remoto del Planeta, sigan padeciéndola. Todavía en nuestros días, de tarde en tarde, salta alguna noticia acerca del trato vejatorio que dispensan a alguna persona de color, en gran medida solo por el color de su piel. No hace demasiados años, recordamos la muerte por asfixia y mal trato dado por la policía americana a George Floyd al proceder a su detención.
En el celuloide hemos podido ver cantidad de cintas dedicadas a personas de color que eran víctimas del abuso de los blancos, que les linchaban solo por ser diferentes. La cantidad de películas en las que se muestra la injusticia en el trato que se le ha dado a esas personas. Esclavas por el color de su piel, maltratadas, y asesinadas por la supremacía que se otorgaba la raza blanca. En muchos casos no se les han tratado como personas, y mucho menos como personas dignas, decentes o trabajadoras, aunque lo fueran, siempre han sido motivo de sospechas, y se les ha acusado, castigado y, como digo, asesinados, injustamente.
En la raza negra ha de haber personas de todo tipo, como en la raza blanca, donde las hay delincuentes, sinvergüenzas, abusadores, y también buenas personas. Habría que buscar los motivos por los que las personas de color siempre fueron los pobres, y los que parecían destinados a servir a los blancos, por no decir: ser esclavos de los blancos. En la antigüedad los derechos humanos para las personas de color, no existían. Eran solo un negocio para los que se dedicaban a traficar con ellas. Esclavos para cultivar las tierras de los grandes terratenientes, que casi lo único que recibían era comida escasa, algo de agua y un techo para cobijarse.
Con todo ello, cuando se ve una película que vaya de estos temas, se siente una vergüenza terrible de pertenecer al género humano, que ha sido capaz de tratar así a sus semejantes. Ellos no podían usar los mismos servicios que usaban los blancos, no podían sentarse en el mismo lugar que lo hacían los blancos, no podían comer en la misma mesa, no podían caminar por la misma acera por la que transitaban los blancos, eran aislados, repudiados, insultados, vejados y cuando no, abusados. ¿Y el ku klux klan? ¿Hay algo más cerdo que ese movimiento supremacista? ¡Cómo debieron vivir las personas de color, sintiéndose perseguidos y amenazados por esos asesinos! Lo que ha sucedido en la historia del mundo es una aberración total, parece que ya estuviéramos reformados, y todavía hoy cuando no se mete la pata en una zona del mundo, se mete en otra. La violencia persiste, a algunos países no les importa crear un conflicto bélico y que perezcan millones de personas inocentes porque a dos mandamases les da por llegar a las bombas y a los disparos, pero eso sí, a través de los habitantes, repito: inocentes, que tenían sus familias y sus trabajos, y a los que no les va ni les viene, las discrepancias que pudieran tener los jefes de sus países. ¡El horror persiste!
A las personas de color se les debería compensar de algún modo, se les debe reconocer, y hasta pedir perdón públicamente por todo lo que tuvieron que pasar sus antepasados. Hay blancos hoy en día que son verdaderos demonios, verdaderos delincuentes y hombres peligrosos para la humanidad, no hace falta ser de color para ser de lo peor. Lo peor ya existe y no atiende al color de la piel.
Vi recientemente una película, que ya había visto hacía tiempo, y que la recomiendo: Cuestión de justicia. Acerca de un abogado de color, licenciado en derecho por Harvard, pero que decide vivir en Alabama y dedicarse a defender a presos del corredor de la muerte, que por ser de color habían sido acusados injustamente. Es fantástica, y pone de manifiesto, una vez más, esa discriminación que se ha cometido sobre las personas de color.
Espero que tengan un buen fin de semana, y seguiremos...
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