Ya creo haber hablado de casi todo lo que nos afecta de algún modo, el problema se origina en la falta de honestidad, de bondad, de generosidad, de respeto, de compromiso, de solidaridad, y demás cualidades humanas o valores humanos, que adolecen por su ausencia, sobre todo en las capas sociales más altas, en las que se han creído que pueden actuar como un rodillo y pasar por encima de los demás haciendo lo que quieren y les interesa. Creo que en esa ausencia de valores citada germinan las mafias, los corruptores y los corruptos, que es de lo que está minada nuestra sociedad y la de los demás países.
Estoy un poco cansado, veo dónde está el problema, comprendo cuál es el problema, se palpan las deficiencias del sistema, todo se traduce en obligaciones hacia las clases inferiores, económicamente hablando, y en beneficios, abusos y saqueo por parte de los más poderosos. Esto no parece tener solución, pues se suceden los años y las décadas, y todo sigue casi igual, ¿Cómo es posible que lleguen unos y otros a los Gobiernos y no les den solución a los asuntos más sangrantes de nuestra sociedad? Ni siquiera lo hacen cuando han tenido mayorías absolutas, ¿De qué se quejan, si son los únicos responsables de cómo vivimos y de todo lo que acontece?
Esos mismos, en cuanto tienen la oportunidad, cargan las tintas sobre la población, dicen que no salimos a las calles, les gusta el postureo, la foto, dar ordenes a los cuerpos de seguridad para que carguen contra los manifestantes en cuanto los gritos y las protestas no les hagan gracia. Tienen la sartén asida por el mango, se han otorgado todo el poder, y cuando no lo tienen en algún asunto, compran a funcionarios, a militares, a policías o guardias civiles, sin querer decir con ello que todos sean iguales, ni que todos se presten a corromperse, pero no faltan noticias de jefes y personalidades, autoridades, que se enriquecen de buenas a primeras, aparecen las empresas pantallas, las cuentas bancarias en paraísos fiscales, los millones escondidos en el pared, las joyas injustificadas y no declaradas en las cajas fuertes de los que ostentaron altos cargos, etc. Esto es un cortijo lleno de sinvergüenzas, que nunca dieron un palo al agua, que jamás trabajaron en ninguna empresa, y que todo lo que hicieron fue hacer la carrera política, metiéndose a temprana edad en algún partido, como el que aspira a una plaza para tener la vida resuelta. ¡Maldito dinero!
Hace falta una justicia exprés, hace falta que a los policías judiciales se les dé potestad para arrestar de forma inmediata a chorizos de cuello blanco en cuanto hayan investigado lo suficiente y hayan encontrado pruebas y evidencias del mal hacer de éstos. Estamos cansados de llevarnos todo el año, y varios años, escuchando sobre procesos judiciales que marchan a la velocidad de los caracoles. Procesos que nunca acaban y sinvergüenzas que no entran en la cárcel, y a los que nunca se les exige la devolución de lo robado como condición obligatoria para recobrar la libertad una vez cumplida la condena, que casi ninguno la cumple íntegramente.
Hay demasiados maleantes en puestos de poder, en altos cargos, valiéndose del esfuerzo y del dinero de todos nosotros. Esto es un caos, es un barco sin timonel, una nave a la deriva que en cualquier momento se estrella contra los acantilados.
Seguiremos...
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