Tengo la sensación de haberme expresado acerca de casi todo lo que pienso y siento de la organización de dirigentes mundiales, de los sistemas por los que se rigen, de la humanidad, del dinero, de la publicidad, de lo privado, no encuentro tema para escribir sin repetirme. Sé que se puede hablar de cualquier cosa, y que para cada uno lo importante es algo diferente de lo que, tal vez, sea importante para otros. Sé que cada uno tiene una componenda mental y existencial cercana a la de los demás, pero particular y personal en sus connotaciones. Yo no soy distinto a los demás, en cuanto que estaré impregnado de razonamientos, pensamientos, experiencias particulares, como los demás, así que seguramente personalizaré mis creencias, mi crítica y las posibles soluciones, casi seguro que será así y que no tendré la verdad y, mucho menos, toda la verdad de algunos temas sobre los que reflexiono y comparto por este medio.
Sé que he escrito sobre el dinero, y que podríamos vivir sin él. Sé que he escrito de la agresividad, la perdida de tiempo y la intencionalidad de la publicidad. También lo he hecho sobre muchos aspectos de nuestra existencia: la educación, el respeto hacia los demás, las leyes, los políticos, el ruido, la farsa política y su corrupción, la estafa del coche eléctrico, el miedo infundado por los medios de desinformación y manipulación masivos, el cambio climático. Creo que en alguna ocasión he hablado de casi todo lo que puedo imaginar, sobre lo que me rodea, sobre lo que he tenido que vivir, sobre lo que me han impuesto, del laberinto en el que nos tienen metidos en este sistema de cadenas mentales. Del futuro que podría haber sido y no es por el interés de una élite poderosa que opera desde la sombra. De la maldad en el mundo, de las guerras, de la venta de armas, de la ineficacia de los medicamentos que solo alivian síntomas, pero no curan, porque su negocio está en que los enfermos sean crónicos y consuman sus productos de por vida. De la adulteración de alimentos y bebidas. De las invasiones y provocaciones de ciertas naciones poderosas que crean conflictos para vender armas, destruir, construir, endeudar a los invadidos, llevarse los recursos, y comprar voluntades. Del asesinato de millones de animales inocentes, cuando podríamos tratar de investigar una forma de alimentarnos sin carencias, que respetara la vida de esos seres inocentes, etc. etc. He escrito a lo largo de los últimos años de tantas cosas, de tantos temas..., que ya no sé que abordar, pues sería repetirme a pesar de que mi interior sigue clamando por un mundo mejor, porque es totalmente posible, lo tenemos todo para que así sea, solo que a la casta poderosa y malvada no le interesa aquello que nos viene bien a todos los demás, ¡Cómo van ellos a perder su hegemonía sobre el resto!
La repulsa y el desagrado interior tampoco se han ido, se ha arreglado poco o casi nada en el mundo, nosotros no lo apreciamos metidos en nuestra burbuja de clase media, con un cierto confort, con un estilo de vida en el que parece que campamos más o menos libres, compramos, tenemos muchas cosas, más de las que necesitamos por mor de las campañas de publicidad, de la tele y ahora de Internet, las ventas on line, etc. Al mismo tiempo, como he dicho muchas veces, hay una buena parte de la humanidad viviendo en chabolas, los que tienen ese privilegio, otros ni siquiera eso, comiendo a veces, otros ni eso, y muriendo por falta de alimentos, agua potable, medicinas o un techo donde cobijarse. Es incomprensible que sigamos así, ignorando a esos, a los que menos tienen y más necesitan, rodeados de lujos, de coches, de motocicletas, yo que soy un insensato tengo dos, y cuando hago eso o salgo a disfrutar rodando por las carreteras, me olvido por un rato de esta fragmentación de la humanidad, de este desprecio, que yo también hago hacia esos seres sin recursos de ningún tipo, cuando el aire me da en la cara y solo estoy centrado en la conducción, ¡Lo siento!
Y este sistema, por el que unos pocos se valen y enriquecen con el esfuerzo del resto de la humanidad, no se arregla por mucho que uno se lamente. La humanidad tendría que reaccionar y no dejarse manipular, tendría que unirse y acordar los pasos que al unísono debiéramos dar para que aquellos poderosos quedaran sin poder. Es un sueño, también lo sé, pero de momento, pensar por mí mismo y soñar, no me lo han podido secuestrar esos miserables.
Seguiremos...
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