No se trata de avisar y poner una placa indicando que el firme está en mal estado. Se trata de que el deterioro nunca llegue a ser peligroso para la integridad de los conductores. Que no se les revienten los neumáticos, que no se les revienten los amortiguadores, y si va en moto, que no pierda la vida. Parece una exageración, pero hay muchas carreteras, cada día más, a las que les colocan las placas de firme en mal estado, y fin de la película. No se puede conducir sorteando socavones, esquivando grietas y serios desniveles que se han hecho en algunas carreteras.
Suelo salir con moto a circular por carreteras secundarias de la provincia de Sevilla y de Huelva, principalmente, por el atractivo que tienen esas vías de la sierra de ambas provincias, y por la cercanía a donde vivo, y cuando atravieso una vía destrozada suelo hacer una reclamación a la Delegación de Transportes y carreteras, pero valen para poco, suelen contestar, a veces muy escuetamente, "Estamos esperando inversión", suelen decir en pocas palabras. Una vez más al responder eso, se delatan, desvelan la mala gestión, sus presupuestos, sean municipales, comunitarios, o nacionales, no están bien hechos, no son acorde a los gastos reales, por eso las carreteras se eternizan en ese mal estado, y por lo mismo nunca hay dinero para dimensionar adecuadamente el resto de servicios públicos a la demanda real de la ciudadanía. Esos son los malos gestores que llevan el país, no tienen ni idea, van saliendo como pueden, y se han acostumbrado a que lleguen dineros de Europa para endeudarnos más e ir haciendo lo que con nuestros impuestos no somos capaces de alcanzar, en gran medida debido al saqueo constante que hacen de los dineros públicos. La corrupción y la falta de honestidad de los dirigentes nos tienen sumido en esta ciénaga.
Volviendo al tema central: la dichosa placa que anuncia que vamos a transitar por una carretera que está en mal estado, no puede servirles a las autoridades de esa parcela, como salvoconducto por no cumplir con su responsabilidad, que no es otra que mantener en perfecto orden de uso las vías por las que tenemos que desplazarnos. Cuando alguien, un ente, una corporación política no es capaz de tener su sector en perfectas condiciones y al día, se debían cortar cabezas. Cuando no se ha contemplado en los presupuestos generales, municipales o comunitarios, el deterioro y posterior arreglo de las carreteras, es evidente que son inútiles que deben dejar el cargo público, su puesto de trabajo, y a la calle por el bien de la comunidad. Eso es lo que no sucede nunca, vivimos en una sociedad que no acostumbra a exigir responsabilidades, a justificar el uso del dinero, etc., esto, como decía mi madre, es una viña sin vallado. Llega todo el que quiera, se mete y roba cuanto puede, parece exagerado, pero es una realidad. La casta política no nos respeta, es indecente, casi desde el primero al último, principalmente porque el sistema es mafioso y corrupto, y todos juran o prometen defenderlo, acatar sus mafiosas reglas y leyes, no denuncian a sus partidos cuando cometen actos de corrupción, a sus compañeros delincuentes, tampoco. ¡Así nos va!
Seguiremos...
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