Imagen: misteriosleyendasdegaliciayasturias.wordpress.com
Cada día nos podemos fiar menos de los políticos en general, son un clan mafioso que bien delinque, o bien calla, por tanto, se convierte en cómplice de los otros, de los de al lado, de los que llevan tiempo saqueando dinero público, robando y empobreciéndonos. Porque cuando una organización se dedica a robar en lugar de tratar de buscar el mayor bienestar para la población, y el mayor progreso para el país, nos está privando de vivir mejor, de tener mejores servicios públicos, de ser más felices, de tener puestos de trabajo, de tener un futuro más cierto.
La política se ha convertido en un complot de poder con el que se impone a la ciudadanía lo que a ese clan conviene, mientras se exprime cuanto se desea a la población en la consecución de su propio bienestar. Y si para ello es preciso someter al resto de los poderes del Estado, pues lo intentan con tal de hacer prevalecer sus ideas, sus normas y su impunidad para no ser castigados ni procesados por todos los delitos que cometen. La política así es mafia, pura mafia y corrupción, y si no quieres que te califiquen a ti, si tú no te sientes así, o te vas de ella, o te debes dedicar día y noche a denunciarlo, pero es que te debes a las normas del partido, al silencio que te imponen y al dinero que te llevas, y no te la juegas. Por tanto, eres casta política, eres mafia también, eres corrupto y cómplice de mafiosos y corruptos, de tu partido y de sus alrededores.
La política cada día está peor, cada día surgen más pruebas, más grabaciones, porque no se fían los unos de los otros, y se graban secretamente por si un día los cogen que no les echen toda la culpa a unos u otros. Sabemos que sois una organización criminal, sabemos que lo tenéis bien pactado y acordado, sabemos que estáis robando cada día con cada adjudicación que concedéis a las empresas de fulanito y menganito. Sabemos que trincáis de cada acción que perpetráis, que no dais puntada sin hilo. Sabemos que se lleváis dinero al extranjero. Sabemos que en muchas ocasiones no declaráis todos vuestros bienes y, mucho menos, todo vuestro dinero, porque no podéis delataros vosotros mismos. La política es un mal que nos viene impuesto por este sistema criminal de hacer las cosas. Porque nos tenéis la medida cogida, porque hacéis las leyes a vuestro favor, porque no os importamos nada, por eso actuáis de ese modo, sin respeto alguno.
Es necesario sustituir esta aberración por otro modo de gestionarnos, pero me temo que será complicado. Por un lado, porque los que están y aspiran a llegar, conocen la gallina de los huevos de oro, saben de sus privilegios, los que se han concedido con sus leyes, y no la van a querer dejar escapar. Viven como auténticos parásitos a costa de la ciudadanía, saqueándola continuamente, es así como tienen montado su chiringuito. Ellos tendrían que legislar lo contrario y no lo van a hacer por las buenas. Solo dos movimientos lo impedirían: una revolución del pueblo, o una revolución de la esencia del ser humano que les llegara a alcanzar también a ellos.
Seguiremos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario