Imagen: www.abc.es
Incomprensible en España la justicia, no va cuando se trata de juzgar a políticos y allegados de estos, sobre todo cuando ocupan cargos relevantes. Cargos públicos que ocultan pruebas a la justicia, que borran mensajes, que mandan que desaparezcan pruebas o las eliminan a martillazos, y no sucede nada, todo se pierde en la noche de los tiempos. Que el novio de alguien, incluso reconoce haber estafado al fisco, y el asunto vuelve a dar cien vueltas, no se presenta a las citas, las pospone interminablemente, se inventa viajes que le impiden cumplir con la justicia, y lo peor de todo es que la justicia se lo aguanta todo, se lo traga todo. No le sucedería lo mismo a usted o a mí, ya nos amenazarían muy seriamente, además de mandarnos a la Guardia Civil o a la Policía Nacional a que nos agarraran de un pellizco por la ropa y nos condujeran a los juzgados.
Los políticos llevan toda su vida, al menos los que han ocupado y ocupan cargos significativos, robando a manos llenas y no sucede nada, algunas veces han mandado a prisión a algunos de ellos, un ínfimo porcentaje de los ladrones de cuello blanco que nos han saqueado. Han pasado por la cárcel, han descansado un poco más y les han vuelto a dejar libres, tal vez con alguna reseña de no poder ocupar cargo público en algunos pocos años, pero hasta ahí llega la broma. Lo justo sería prohibirles de por vida de ostentar cargo público alguno, de trabajar de nuevo para la Administración Pública, dejar de pagarles un euro más del dinero público y obligarles a devolver el total de la cantidad de dinero que se estime han defraudado o robado, y hasta ese momento que no puedan recobrar la libertad, permaneciendo las otras condiciones expresadas.
Hay dos partidos políticos que acumulan en sus respectivas mochilas cientos de casos de corrupción, y hemos ido viendo cómo si son juzgados sus autores, les ha salido muy favorable haber delinquido. Juzgados tarde y mal, incluso han tenido la osadía en sus partidos de criticar a jueces y fiscales que no les convenían, o no eran de su cuerda. Lo que han hecho que todo se ralentizara hasta conseguir la prescripción de los delitos, la pérdida de las pruebas, la eliminación de las mismas, y hasta pedir a todos que le pidieran perdón por haberles achacado fechorías que, dicen, no habían cometido. Los partidos políticos de ambos colores están llenos de cómplices que oyen, ven y callan, con tal de llenarse los bolsillos, como están haciendo e hicieron sus compañeros. La justicia está maniatada por los políticos con mando, que además tienen el descaro de nombrar a jueces y el ejecutivo hace lo propio con la persona que debe acusar y está al frente de todos los que deben hacer lo mismo, el Fiscal General del Estado de chusma, que entre todos han creado... ¡Valiente chiringuito!
Seguiremos...