En esta era digital, en el que nuestro smartphone lleva de todo lo pensable e impensable, nos hemos ido acostumbrando a llevar esa "chicharra" en el bolsillo, mientras nos hacíamos adictos a sus melodías y a la apertura incesante de su pantalla para observar qué hay, si un mensaje de whatsapp, uno de SMS, un email, un anuncio publicitario, una llamada no atendida, etc.
Hoy os he querido traer a este escrito algo tan sencillo que vengo disfrutando desde hace semanas y no se podéis creer la tranquilidad que está reportando a mi vida. Se trata, ni más ni menos, de silenciar todas las notificaciones, no se podéis creer la cantidad de entes ajenos a ti que se meten intempestivamente en tu vida, a las horas más inoportunas: mientras mantienes una conversación con tu pareja o con algún amigo, mientras estás leyendo un libro, mientras ves una película, mientras tomas una ducha, etc.
Ya estaba harto de esas continuas interrupciones de atención de lo que hacía en el instante en que el móvil anunciaba que alguien deseaba que le atendiera en aquel momento, y decidí parar aquella locura, porque es una locura que nos ha ido llegando poco a poco y nos parece normal, pero detenla y verás. Paseaba con un amigo que maneja bastante el móvil y se lo consulté - Cómo puedo detener esta intromisión continúa en mi vida - Acaba de sonar una de las entradas, le cedí mi móvil, deslizó su dedo por la pantalla, por el lado izquierdo de la misma y aparecieron un sin fin de notificaciones. Me dijo, has de entrar en cada aplicación que te está enviando notificaciones y las detienes, él me mostró cómo se hacía, que es relativamente fácil: buscas la aplicación responsable, la mantienes pulsada y se especifica en la pantalla varias opciones: desinstalar, información y algo más, creo que eran tres. Pulsas información, vas hacia abajo y hay un apartado que dice: notificaciones y verás que por defecto está clicado: Sí, pues clicas y buscas la opción para no verlas... y se acabó el ruido. Este tema me llevó varios días, tenía que esperar que los responsables de las notificaciones, las aplicaciones habituales que están en mi móvil se manifestaran todas, y yo una a una las silenciaba, el resultado es que tengo un móvil "muerto" en comparación con el de la gran mayoría de las personas que no dejan de sonarles mientras son portados en sus bolsillos.
No puedo estar más contento, ahora hay silencio en mi vida, no hay interrupciones en lo que esté haciendo. Miro de tarde en tarde y a voluntad lo que es de mi interés consultar, he dejado de estar a merced de las aplicaciones, de los que quieren venderte tal o cual producto, así como de los que quieren que leas tal o cual artículo, me siento más libre, dispongo de más tiempo para lo que quiero hacer, estoy más tranquilo, sobre todo. A esto le añado que he comenzado un periodo, que por mis condiciones laborales y años actuales, estoy acomodando a mi próxima futura vida de jubilado, y me doy con un canto en los dientes, "miel sobre hojuelas". He incorporado a mi vida los paseos con mi perra, las conversaciones con otros vecinos-amigos con perros, que las disfrutamos mientras damos los paseos con los perros o estamos en el parque de perros. Estoy leyendo mucho más que en los meses atrás. Estoy meditando de nuevo, me siento con mis ojos cerrados bajo el sol de esta época del año tan agradable para paliar los fríos, y todo ello me está resultando tan enriquecedor que no tengo palabras para definirlo. Estoy descubriéndome de nuevo, estoy conmigo, soy más yo, me siento más feliz... Y cada sábado añado la ruta motera para poner la guinda al pastel.
Seguiremos...
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