Si los milagros existieran haría falta un milagro para que las mentes de los seres humanos se volvieran lucidas. Tan solo de ese modo se podría revertir la disfrazada situación democrática a la que los "dictadores" políticos nos tienen sometidos. Una minoría impone sus dictados a la gran mayoría social de cada país. Ya sé que dirán algunos que somos nosotros los responsables que les hemos votado, pero ellos legislan, han legislado desde hace décadas, lo han hecho a su conveniencia más que a la nuestra, y de ello han resultado unas normas muy satisfactorias para ellos, que les permiten hacer y deshacer, meter la mano en la caja, emplear el dinero de todos como se les antoja, a veces regalándolo como hace el gobierno de España, incluso a Marruecos, que tiene un rey multimillonario, ¿Cómo se argumenta tal comportamiento?
A pesar de ello, hay miles o millones de seguidores de tal o cual partido inútil que se parte la cara y la saca por ellos, eso sí que es incomprensible. Las redes sociales están llenas de gente que no tiene criterio propio, y casi ni un pensamiento suyo, son personas programadas por la costumbre, por la tradición de ser de izquierda o derecha, personas que ignoran donde reside la verdadera fuerza de un pueblo... ¡En la unión de toda su gente! El secreto de los políticos es mantenernos divididos, que ya ellos se encargan de manipular los resultados de las elecciones, única herramienta injusta, reglada por una ley injusta, que facilita el triunfo de los partidos más grandes frente a los más pequeños, incluso a igualdad de números de votos recibidos. Ni todos los votos valen lo mismo, ni a todos los partidos políticos les cuesta igual número de votos conseguir cada escaño. ¿Qué hace falta hacer para que la gente se dé cuenta de la injusticia de la única acción en la que los políticos nos permiten tomar parte? Para lo demás, aunque nos afecte directamente, no nos consultan.
Vuelvo a decir que nos tienen en un laberinto con las salidas bloqueadas. Nos permiten cierto movimiento a un lado y otro, gritar algo, criticar algo, pero cuando dicen basta solo tienen que dar una orden a los cuerpos de seguridad del Estado, y estos obedientes cargan contra sus semejantes. Ellos son también ciudadanos y padecen los rigores políticos como el resto, pero son incapaces de protegernos, aunque en un principio su razón de existir es para eso precisamente, no para molernos a palos a las órdenes del político de turno.
Al sistema solo le interesa nuestro esfuerzo productivo, que seamos engranajes de la cadena industrial-comercial, y contribuyentes puntuales del pago de impuestos, de todos los que nos impongan y en las proporciones que decidan. Todo está dispuesto para meternos la mano en los bolsillos, acabar con nuestro salario mensual y a volver a empezar. La inutilidad para gestionar es palpable, los servicios públicos jamás han estado al día, sino todo lo contrario cada vez son peores, cada vez hay más grietas y baches en las carreteras, cada vez hay más personas que no son atendidas por médicos por falta de citas, cada vez son más dilatadas las esperas para ser atendidos por especialistas de la salud o para ser intervenidos, realizarse pruebas, etc. Los procesos judiciales tardan una infinidad, los asuntos prescriben porque a ningún político le da la gana de anular tal término de la ley correspondiente. Los delitos tienen delincuentes que los cometen, por qué se han de librar cuando se tarda en investigar el delito o, cuando se comete un error burocrático, a pesar de ello, el delito existió y su autor sigue vivo, ha de pagar por ello..., pero ¿Y si es un político?, así que se mantiene lo de tener en precario al sistema judicial y la figura de la prescripción... ¡Por si acaso!
A ver si el sol nos da fuerte en nuestras cabezas y nos hacen ver la luz. Sin unión de todos los ciudadanos no tenemos fuerza para echar a esos sinvergüenzas vende humos, llamados políticos.
Seguiremos...
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