Hoy os comentaré una ruta motera que hemos hecho en tiempos atrás, pero que era forzoso hacer debido a que se daba una circunstancia muy especial, os cuento... Hará como dos meses aproximadamente, el amigo Antonio Calero y un servidor andábamos con nuestras motos experimentando rutas e hicimos, creo que en dos ocasiones la subida al Berrocal porque a ambos nos encantó su trazado. En una de estas ocasiones, creo que la segunda vez que la hicimos, nos detuvimos como ya es costumbre en el mirador que hay 1 kilómetro antes de entrar en el pueblo. Gozamos de las vistas tan formidables, de nuestra sencilla comida y de la irreemplazable conversación acerca del regusto que nos produce estás salidas, esta paz y esos paisajes.
De repente rugió una moto de gran cilindrada, una KTM 890 Adventure, su conductor se quita el casco, saluda, les respondimos como personas educadas que somos y entablamos una conversación en los términos que nos fue posible, pues ese conductor se llama ULF y su nacionalidad es alemana, alto, ya entrado en edad, entusiasta de las motos desde que era un niño, y tal como nos refirió su único hobby, además de su trabajo. De aquel encuentro resultó una cita para ayer, para el 8 de febrero a las 13:30 h., y como no puede ser de otra manera por su carácter alemán, y por la formalidad nuestra, allí nos encontramos y en seguida paso a contaros lo que derivó del encuentro.
La ruta en sí, como sabéis parte de la urbanización Pino Grande, donde vivimos Antonio y yo. Tomamos la A-4 dirección a Sevilla para desviarnos por SE-20 (Ronda Super Norte), pasamos el Estadio Olímpico de Sevilla y salimos en la rotonda SE-30 todas direcciones, hacia Huelva.
Ya en la A-49 recorremos unos veinte kilómetros hasta la salida que indica Huevar, tomamos hacia la derecha, cogiendo la A-8064 para enlazar tras varios kilómetros con A-472 hacia La Palma del Condado.
Justo antes de entrar en La Palma del Condado aparece un indicador a vuestra derecha: Berrocal por carretera HU-4103, una carretera maravillosa, que nos va adentrando progresivamente en la montaña, y que cualquiera diría se trazó para el disfrute motero. De hecho no dejas de cruzarte con grupos de aficionados que suben y bajan por dicha carretera.
A los pocos kilómetros solemos hacer una paradita junto al Embalse el Corumbel Bajo. Es un lugar espacioso, junto a la carretera, con vistas al embalse, a las curvas de la carretera que van a iniciarse en ese punto, y donde muchas personas se echan abajo de sus vehículos para descansar un poco o estirar las piernas. De entre los visitantes de aquel lugar, suelen detenerse muchos motoristas, de todas las edades, y como no puede ser de otro modo, nos acercamos, nos saludamos y comentamos algo acerca de las motos y de la carretera tan hermosa y sinuosa que estamos a punto de disfrutar.
A 1 kilómetro de la localidad, Berrocal, se encuentra el mirador que al principio del escrito referí, con vistas espectaculares de las montañas, la depresión entre ellas que ha sido aprovechada para dibujar la carretera, de un serpenteante y caprichoso trazado. Nos detuvimos como hacemos siempre, nos sentamos en un banco bajo los rayos del sol y conversamos. Esperamos al tercer mosquetero, aquel amigo alemán que habíamos conocido meses atrás, justamente en aquel rincón de la carretera.
Diez minutos antes de la hora acordada, Antonio oye un motor rugir y dice será Ulf, y así fue. Ulf cabalgaba en su esplendida KTM 890 Adventure, recién lavada y nueva, solo tiene un año, la acaba de lavar en una estación de servicios, porque el día anterior hizo un poco la cabra por los caminos embarrados y dice que la moto había desaparecido, que solo quedaba un gran bloque de lodo.
Experimentamos sorpresa por su puntualidad alemana, y gran alegría por volvernos a encontrar. Nos saludamos y abrazamos, hicimos alusión a la puntualidad y a la responsabilidad de los tres. Compartimos charlas variadas, no exentas de dificultad debido a que Ulf habla poco español y nosotros poco inglés, no obstante salimos airosos, entre palabras sueltas, frases incompletas y algún lenguaje de signos, que siempre funciona. Compartimos comida, habíamos previsto comida también para Ulf, y nuestra amistad se ha compactado, si me permiten el término, se ha forjado definitivamente una nueva amistad.
Tras la comida y la relativamente corta sobre mesa, volvieron a rugir los motores de las tres motos y dispusimos un añadido de ruta para que la disfrutásemos los tres por aquella zona, que es donde se aloja Ulf. Retrocedimos unos kilómetros para tomar la desviación hacia Zalamea la Real, subimos después por N-435 dirección a Jabugo, pero nos desviamos en el punto donde indicaba: Sta. Ana la Real - Aracena, carretera HU-8105.
En Aracena repusimos combustible, nos despedimos de Ulf no sin antes acordar un nuevo encuentro, que quedó fijado para el próximo 8 de noviembre, que es cuando Ulf dispondrá de tres semanas de vacaciones.
La vuelta desde Aracena, en un principio por N-433 para enlazar con la N-630 hasta alcanzar la SE-20, una vez en Sevilla, buscando, como siempre la A-4 que nos lleva a pie de la Urbanización.
En definitiva, otro día maravilloso, nuevas vicisitudes y experiencias que nos llevamos en las mochilas de nuestras vidas. ¡Hasta pronto!
Seguiremos...
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