Hay mucha gente que no quiere debatir nada que tenga tufillo político, rehúye de las charlas que hablen de cómo esta la sociedad, de cómo está España, de tales o cuales aferes de los políticos. Lo que no entiendo es como no se quedan las urnas vacías cuando convocan para posteriormente, como hemos visto, manipular los resultados de las votaciones.
Sinceramente, hablar de políticos es gastar inútilmente el tiempo, pero te duelen las tripas volver la cara a tanta maldad que cometen contra el bienestar de los ciudadanos y contra el progreso del país. El pellizco es enorme cada vez que te enteras de las veces que meten la mano en la caja del dinero público, de cómo dejan que los servicios públicos se deterioren para pasarle dinero, nuestro dinero, a sus amigos de la empresa privada, etc. Ni yo tengo ya ganas de seguir con el erre que erre de tanta infamia, de tanta indecencia y de tanta corrupción, pero la indignación es mayúscula, te daña las entrañas y te fríe la cabeza.
¿Qué derecho tienen todos esos desalmados, todos esos delincuentes, para llevar nuestras vidas y someternos a todo lo que ellos convengan sin consultarnos en lo más mínimo sobre nada? ¿Qué derecho tienen a formar pactos que desvirtúan los resultados de las elecciones? ¿Qué derecho tienen a despilfarrar o regalar como se les antoje, nuestros dineros? ¿Por qué hacen y nos imponen cosas que son contrarias a nuestra voluntad, a nuestros intereses y a nuestro bienestar?
Estamos hartos, claro que estamos hartos, yo diría que estamos saturados de soportar a estos parásitos, a estos rentistas, a estos gánsteres de lo público. Nos tienen estabulados en una situación semejante a estar en un laberinto sin salida, todo queda a merced de su voluntad, y la voluntad de ellos es casi inexistente, al menos en todo lo que sea trabajar a favor de la gente y no de sus partidos, de sus negocios ocultos o de sus dineros en paraísos fiscales.
Hace falta que los ciudadanos se den cuenta de todo este macabro juego que tienen organizado los políticos. Es necesario que nos dejemos de cuentos, de sentirnos socialistas, comunistas, de izquierda o derecha, o de los extremos que queramos, y nos unamos sintiéndonos solo ciudadanos y organicemos la lucha por recuperar el poder de decisión. Somos los que debemos de imponer las reglas del juego, después de todo son nuestras vidas y somos los que mantenemos con nuestros dineros todo el tinglado. Los políticos y todas las Instituciones han de estar a lo que dictemos los ciudadanos y no a la inversa. Lo han tergiversado todo, han usurpado el poder y nos lo hemos tragado sin rechistar... ¡Ya está bien! La reacción ciudadana unida de todos los colores es necesaria.
Imagen: m.facebook.com
Seguiremos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario