No entiendo por qué pelean tanto los del PP contra los del PSOE, y viceversa. ¡Qué corta memoria tienen todos ellos! Es bien fácil entender que estamos donde estamos, sucede lo que sucede, y los sinvergüenzas tienen las licencias que se toman, porque ellos, que han gobernado y gobiernan, lo han hecho posible con sus leyes, con sus artimañas legales y no legales, con la presión a jueces y fiscales, con el nombramiento a dedo, con los cargos dados a dedo y mediante los chiringuitos que se han montado, así como con los dineros mal empleados de los que han dispuesto sin permiso de nadie.
Estamos donde estamos y no es porque los ciudadanos no hayamos cumplido con sus ordenes, antojos, caprichos y demás disposiciones más o menos, o nada lógicas que nos han impuesto en sus correspondientes dictaduras. Sí, dictaduras, al menos para mí, pues casi todos prometieron cosas para conseguir los votos, que nunca cumplieron, o sea, nos engañaron. Nadie les votó para que nos arruinaran las vidas, para que derrocharan nuestros dineros, para que no los emplearan en mejorar los servicios sociales y públicos, ni para tener listas de esperas para que nos vean los especialistas o nos intervengan en la sanidad, a un año vista o más. Nadie les vota para que no sepan gestionar y nos endeuden cada día un poco más. La deuda pública es inasumible e inaguantable, nos han hipotecado a nosotros y a las generaciones venideras. Así de mal gestionan y proyectan, más bien no tienen proyecto de futuro para España y los españoles. Y en todo esto, los dos partidos principales de España, los del bipartidismo, lo han hecho parecido, eso sí, han salido todos con muchas propiedades y varias cuentas bancarias millonarias que antes de entrar en política ninguno tenía.
Todos han rentabilizado estupendamente su paso por la política. Varios pisos y viviendas, varias fincas, varias cuentas bancarias millonarias y otras en paraísos fiscales. Y muchos de ellos, los que lo han querido, puestos de relevancia, eso sí, sin saber ni una papa del negocio en cuestión, colocados con sueldos millonarios en lo que ha sido una jubilación dorada en Consejos de Administración de grandes corporaciones, por lo general en empresas que fueron públicas en alguna ocasión, y que ellos, los desalmados políticos, ayudaron a privatizar, después les llega la recompensa.
Tal es el escenario político, y la ciudadanía maniatada, que es lo que hacen los códigos legales dictados por estos impresentables parásitos de lo público. La ciudadanía no puede coger el timón porque los políticos lo tienen bien asido y no sueltan. Si nos atrevemos lo más mínimo, ya tenemos a los polis dando porrazos a todo trapo, por orden de los "representantes" de los ciudadanos... ¡y todavía hay quien se lo cree!, me refiero a que son nuestros representantes. Solo se representan a sí mismos, a sus partidos y a sus oscuros negocios.
La indignación, la rabia y la impotencia, así como la obediencia, es lo que han dejado para nosotros. ¿A ver quién sabe cómo salir de este laberinto sin salida real? Las votaciones no valen, pues llevan años dedicados a dividirnos y fragmentarnos, cada día hay más partidos y los resultados electorales impiden que haya claros ganadores, y entonces se inventaron lo de los pactos entre partidos para desvirtuar lo que nosotros votamos. Además, ya se encargan de manejar los algoritmos que deben registrar los resultados y hacer los cálculos, para que salgan los que ellos pretenden. ¿Qué nos queda? ¿Qué podemos hacer si nos tienen en una ratonera con la puerta cerrada con candado? Hace tiempo me di cuenta que para evitar toda esa manipulación, lo más democrático era formar el gobierno con políticos de todos los partidos votados, que superen el mínimo porcentaje impuesto por la injusta ley electoral actual, en los porcentajes de los votos que hayan recibido. Por supuesto, hay que modificar la ley electoral, una persona un voto, y a todos los partidos le ha de costar igual número de votos conseguir un escaño.
Esto es muy serio, y la gente se lo toma a la ligera, tal vez porque nunca se han parado a reflexionar más allá de la programación que a todos nos han tratado de hacer mediante promesas y noticias falsas o sesgadas. Los políticos han creado una cloaca pestilente de mafia y corrupción, desviando nuestro dinero, aprovechándose de él y de todos nosotros... ¡Otro modo de explotación del s. XXI!
Seguiremos...
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