El día de ayer fue un día muy atareado por diversas circunstancias y terminé muy cansado. Hablé con Antonio Calero, que había revisado la climatología, y propuso que saliéramos hoy a hacer una ruta hasta Fregenal de la Sierra, y no podía oponerme a tanta ilusión, la ilusión que Antonio mostraba por rodar. Quedamos para las diez de la mañana, y confieso que es la primera ruta en la que solo llené el depósito de gasolina y ni revisé presión de neumáticos, ni nivel de aceite. Cierto es que los había comprobado hace unos días, y la revisión de los 35.000 Kms. la había realizado hace un par de semanas. Dicho sea de paso, mis neumáticos piden cambio en breve, así que entre cansancio y conciencia del estado de los mismos, no me permití velocidades más altas.
Salimos de la urbanización por A-4 dirección a Sevilla, desviándonos hacia Valdezorras (No me detengo mucho, pues es la salida que venimos tomando hacia N-630 en las últimas rutas). Algunos tramos de las rutas tienen parte de los recorridos iguales porque es nuestro deseo explorar tramos diferentes, que nos obligan a desplazarnos hasta unas coordenadas desde las que comienzan los nuevos trayectos. Desde la carretera de Valdezorras nos desviamos hacia La Rinconada, y de ésta hacia La Algaba.
Tomamos la carretera N-630 hasta alcanzar Santa Olalla del Cala, y desde ahí tomamos A-434 hacia Cala, Arroyomolinos de León, y después por EX-201hacia Fregenal de la Sierra. La vuelta la iniciamos desde Fregenal por la N-435, transcurriendo junto a Higuera la Real, Cumbres de Enmedio, La Nava y Las Chinas.
Continuamos por Galaroza y N-433 hacia Fuenteheridos, Los Marines y Aracena. En Aracena buscamos un surtidor para repostar combustible. Seguimos en N-433 hacia Higuera de la Sierra, Valdeflores y Arroyo de la Plata. Pasamos junto a Venta del Alto, y en próxima rotonda tomamos hacia las Pajanosas por N-630.
De nuevo nos dirigimos hacia La Algaba, Polígono Majaravique y La Rinconada, para alcanzar la Carretera de Valdezorras y A-4. Volvemos a dirigirnos hacia aeropuerto de Sevilla para llegar a la Urbanización Pino Grande.
En mis condiciones de hoy, la ruta me resultó un pelín larga, allá unos trescientos kilómetros, y el culo ya me dolía, a pesar de que hemos hecho a lo largo de la misma varias paraditas. No obstante, salir a la sierra, y estar rodeado de esas vistas tan hermosas, conduciendo la moto, hablando con el amigo Antonio, etc., han hecho que aguantara... ¡Hoy me ha costado!, pero ya se sabe: "¡Sarna con gusto, no pica!". Para la próxima espero encontrarme mejor, gracias por tu paciencia, Antonio.
Seguiremos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario