Hacer la frase manida de la justicia ni está ni se le espera, es demasiado fácil, pero al menos debemos preguntarnos qué le sucede, por qué no actúa, por qué siguen los presuntos delincuentes en la calle. Los presuntos delitos son conocidos por todos, hablan de ellos los políticos cercanos y lejanos, los testigos han dicho lo que sabían, hay pruebas, la UCO ha dado su informe, ¿A qué está esperando la justicia para sentenciar?
Continuamente se suceden los casos de esta índole, tal o cual político cogido con cuentas en el extranjero, con propiedades injustificadas, con dinero del que no se sabe la procedencia ni lo declara. Se sabe de hermanos, de esposa, de hijos, de fiscales y jueces, de empresarios, de clubes de futbol, etc., se sabe de todos, de muchos, de ellos mismos y de amigos de aquellos, de allegados y familiares que hicieron trampa jugando al solitario, pero en España no sucede nada, la justicia no ve nada, anula pruebas, no atiende los informes de la policía judicial y Guardia Civil, se lo pasa todo por el arco del triunfo, prescriben los delitos, o en el peor de los casos comete un error burocrático que deja fuera de la posibilidad de que se pueda celebrar un juicio o se pueda poner una condena al presunto delincuente. Los hay que borran memorias enteras, que martillean discos para no facilitar pruebas de los delitos. Los hay que se amparan en testaferros, en empresas pantallas, que mantienen una connivencia con traficantes de algo. Los hay que han pillado millones de ayuda de la Administración pública y ni las devuelven ni las justifican en aquello que debieron haberlas empleado, esto es un desastre, nadie controla nada, casi todos los de arriba y con poder nos roban, roban dinero público y gozan de total impunidad, ¿Hacen falta años para condenarles? A los pocos que los condenan, los gobiernos de turnos los indultan. El caso es asegurar la impunidad de estos mal nacidos ladrones de lo público, parece ser el objetivo de muchos jueces y fiscales de la judicatura a nómina del ejecutivo.
Un país sin justicia, sin independencia judicial, en el que se encuentren los chorizos como pez en el agua, solo hace fomentar la delincuencia, el saqueo continuado de los dineros de los ciudadanos, porque ellos ponen las reglas, las leyes, y compran a aquellos que deben poner orden, todos bajo su mandato, todos a nómina y puestos a dedo. Todos estómagos agradecidos y complacientes con el amo... ¡Sí boana! Las pruebas se pierden, las roban hasta de las comisarias, hasta de los juzgados, y las noticias se silencian, en semanas nadie habla de esos asuntos tan turbios, de esos pactos tan asquerosos, y los delincuentes continúan hablando desde los atriles de los órganos oficiales, de los entes públicos, en las Cámaras de los parlamentos, etc., como si nunca hubieran roto un plato. Matan personas por la inacción, por sus malas gestiones o acciones, por su improvisación, por su incompetencia, por su inutilidad, pero siguen en sus cargos, nadie los echa a la calle de inmediato y le da la tarjeta de visita de algunos de los centros penitenciarios para que se les vaya haciendo el cuerpo. Se nos minan de parásitos las Instituciones porque no temen a la justicia, vamos, que es inexistente para esa élite de mangantes.
Seguiremos...
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