EL TIMO DE LA ESTAMPITA
Acabo de recoger la cocina y tenía la radio de fondo, estaban entrevistando a alguien, supongo que a un sociólogo, por el tipo de preguntas que le hacían, pero el tema central era la preocupación política por los jóvenes porque la habían dejado de lado y no iban a votar, que cómo se podía hacer para cambiar la situación, etc.
Es normal que los jóvenes pasen de la política, como ya estamos empezando a pasar muchos de los mayores, ya estamos hasta donde dijimos de tanta dictadura disfrazada de democracia, de tan mala gestión de los recursos del país, de estar a la cola en casi todas las cosas que importa a la población: en desempleo, y muy especialmente en desempleo juvenil, en salarios ridículos, en abusos por parte de algunos empresarios, en falta de inspección para evitar esos abusos, en que nunca se logre el pleno empleo, en que se le den pocas vueltas a los problemas para hallar soluciones, en que solo gobiernen para unos pocos, en que tengan secuestrada a la justicia, en que se enchufen continuamente a militantes de los partidos gobernantes, en que se den puestos a dedo a familiares de los políticos, en que se regalen nuestros dineros a causas ajenas a la voluntad e interés de los ciudadanos. Es que son demasiados temas como para estar emocionados e interesados en la política, por que política es debatir y consensuar para buscar las mejores soluciones a los problemas de la gente, con el claro interés de incrementar el bienestar de la gente y conseguir un mayor progreso para el país.
Con todo eso, ya me dirán qué perspectivas dibujan los políticos para la ciudadanía, qué futuro nos deparan las malas gestiones, sus formas mafiosas y corruptas, en las que la gente se queda con su problema de por vida, los servicios públicos son insuficientes con respecto a la demanda real, mientras los políticos se hacen cada día más millonarios, ocultan sus negocios ilícitos, blanquean dinero, evaden dinero a paraísos fiscales, traicionan a los españoles, permiten que nos invadan inmigrantes ilegales a diario, permiten el caos en muchas ciudades por parte de esos inmigrantes, y mantienen un paro estructural mientras nos venden que hacen falta inmigrantes para trabajar donde los españoles no quieren. ¡Señores, hagan las leyes oportunas para tener que contratar a ciudadanos desempleados antes que los que vengan de fuera! ¡Señores cuiden de que a todos los trabajadores se les pague y se les trate como es debido! Hagan una ley de protección de aquellas personas que denuncien a abusadores en el trabajo, a estafadores laborales, a empresarios que maquillan cuentas con tal de pagar menos tributos. Pongan los impuestos justos para que los empresarios no se sientan ahogados y no tengan excusas para contratar mano de obra española.
Es que son demasiadas cosas que sí nos afectan, y que todos los gobiernos por intereses propios e imposición de los poderes monetarios, han dejado a su suerte, perjudicando ese bienestar y ese progreso, dejándonos endeudados y prácticamente sin futuro... ¡Cómo quieren que tengamos, los mayores y los jóvenes, interés en la política! Cada día nos motiva menos ir a jugar a este juego de mal gusto, a esta estafa en la que se manipulan resultados, se hacen pactos con tal de desvirtuar lo que la gente dice en las urnas, y a votar mediante una ley totalmente injusta. Lo que no sé es cómo no se recogen solo las papeletas de los mismos políticos y de sus familiares más cercanos. No sé con esta gran estafa, cómo no se abstiene toda la población de tomar parte de este juego de trileros mafiosos, llamado elecciones.
Creo que se puede decir más alto pero no más claro. Ya hemos tenido suficiente, nos han encerrado inconstitucionalmente, saltándose las leyes, como hacen la mitad de las veces los mismos políticos. Nos manipulan cada vez que pueden, ahora el timo obligatorio de la baliza V16, que gastemos dinero, que hagan negocio, como con las mascarillas, cuando un coche con sus cuatro intermitentes, no solo tiene una baliza sino cuatro, que además se ven mejor que la puñetera e inservible baliza V-16, alguien se lo va a llevar calentito. Los sueldos de los políticos y demás cargos públicos nombrados por los gobiernos, dados a dedo como casi siempre, son espectaculares y un agravio comparativo con los salarios del resto de los ciudadanos. ¿Qué son estos políticos, unos cerebritos, unos sabios, o qué? Nos han demostrado que son unos caraduras, abusadores, estafadores, mafiosos y muchas veces corruptos. ¡Cómo vamos a creer en ustedes!
Seguiremos...
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