A nadie le gusta que le digan qué ha de hacer en lo personal, llega hasta a enfurecer, no digamos si te atreves a proponer que modifique algo de su carácter, te puede caer la del tigre. Sin embargo, parece que aceptamos de buen grado que nos lleven como si fuéramos un rebaño en el aspecto colectivo. Nos sometemos, acatamos, dejamos que nos conduzcan, aunque sea camino de la perdición.
Esto está sucediendo hoy en día, la sociedad parece anestesiada, dormida, acomodada, permanece impasible, mientras nos mandan mediante leyes absurdas, mientras tenemos una justicia secuestrada por los políticos y sus leyes inservibles, inacabadas y, a veces, defectuosas para asegurar la impunidad de los mafiosos y corruptos de cuello blanco, ¡No hay reacción alguna!
O sea, que en lo personal no soportamos que nos digan ni mu, pero que hagan con nosotros todo lo que quieran además de robarnos el dinero y el futuro. Juegan con algo que es primordial para cada uno de nosotros, nos chupan la vida, el tiempo, la energía, exigen nuestro esfuerzo y los dineros, en las fechas por ellos establecidas y por las cantidades por ellos dispuestas. Después hacen y deshacen como quieren, y la ciudadanía, que se supone y nos han vendido es soberana, no puede ni tiene forma de actuar e intervenir para acabar con tal despropósito y abuso.
Esto está muy mal planteado debido a la maldad de un clan político que obedece a ciertos señores poderosos, que deben haberles ofrecido el cielo y la tierra, para que esos degenerados de la política profesional, nos traicionen como lo hacen. Están por el dinero y por su futuro, no para conseguir asegurar el bienestar de toda la ciudadanía a la que están ninguneando, ni para que nuestro país sea puntero en todos los campos. Les da igual con tal de conseguir pensiones vitalicias, condiciones que ningún otro español consigue después de dejar su trabajo: chofer, secretaria, despacho propio, etc. Esto va de canallas despiadados que se sirven del pueblo para colocarse en una élite social y económica, que no moral, ni ética, ni humana, eso les da lo mismo, nos lo deben todo, pero jamás nos pedirán perdón por el daño que nos hicieron. Y mucho menos van a devolver todo lo que nos robaron, malversaron, evadieron o blanquearon a nuestra costa por los métodos más ilícitos posibles.
No reaccionamos contra todo esto, parecemos zombis obedientes, adictos a cumplir ordenes por muy absurdas que sean. Nos han usurpado el poder, lo reconozco, tenemos las manos atadas, pues aunque creamos que podemos salir a la calle a gritar bien fuerte, a ellos siempre les queda el poder de mandar a la policía a majarnos a palos, y si somos demasiados al ejercito a hacer lo mismo, a reprimir la protesta con la excusa del peligro de una inexistente revuelta. La lucha ha de ser silenciosa y pacífica desde mi punto de vista, podría ser dejar las urnas vacías en la próxima ocasión que quieran jugar con nosotros y manipular los votos, los resultados y pactar contra natura para desvirtuar los resultados de las elecciones. Que solo haya en las urnas los votos de los mismos políticos y de sus familiares más directos. El resto de los ciudadanos nos quedamos en casa, pasamos de esa otra mentira, de esa otra estafa, ¡Alguien sigue creyendo que a Junts le votaran por toda España! Había que conseguir que tuviera grupo político, que consiguiera el 5% exigido, porque Sánchez le iba a utilizar para completar los votos que a él le hacia falta para conseguir el desgobierno que lleva seis años presidiendo.
Al final quiero escribir en un sentido, pero se me cruzan los cables del abuso político, y caigo una y otra vez en lo mismo, en criminalizarlos de todo el mal social que nos acompaña, porque son ellos, los políticos, los que han usurpado todo el poder ciudadano, y por tanto los responsables de todo el mal, de los problemas y la decadencia progresiva que vamos padeciendo.
Seguiremos...
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