Los borregos no saben lo que hacen ni se preocupan por nada, solo pacen allá donde su pastor les guía y les deja para que coman. Mucha gente se comporta del mismo modo, parece rebaño de un líder imaginario, que creen está haciendo las cosas por ellos, pero como sabemos hace para su propio bien, el de los suyos, y sus cuentas bancarias y otras muchas no declaradas en paraísos fiscales. Que no gusta lo que digo, pues lo entiendo, a nadie le gusta que lo comparen con un borrego, con un rebaño, pero es lo que hay. Mucha gente solo vota lo que siempre ha votado para bien o para mal, aunque estén traicionándoles a ellos y al resto de los españoles, no ven nada, son como ciegos, son adictos a un partido, solo saben asentar con las cabezas, aplaudir y defender con fiereza a los que creen son los suyos.
Esos insensatos perdonan la traición, la corrupción, el endeudamiento, la malversación, los saqueos continuos, que se salten las leyes, que no las cumplan, que nos encierren anticonstitucionalmente, que nos manipulen como marionetas igual que los de arriba son movidos del mismo modo por los que de verdad mandan y tienen el poder y el dinero. No ven nada, no oyen nada, no quieren saber nada, no les interesa la objetividad ni la verdad, son forofos y hooligans. insultan a los que creen contrarios, como hacen sus lideres con el resto de lideres de otros partidos. Entran en juego para hacer la misma farsa de traición al pueblo y de pérdida de tiempo y dinero. Parece que no les duele nada, que todo está bien, que viven de puta madre, y es porque andan ciego por el mundo, y se han vuelto indolentes como sus amos.
Cuando llegan las elecciones, como en muchos entornos y ambientes de la vida, parece que se premia al canalla, al sinvergüenza, al vago, al delincuente, todo el sistema parece estar montado para favorecer al maleante en lugar de a las personas decentes. No hay justicia, las leyes son injustas o están incompletas, quizás son deficientes a propósito para garantizar la impunidad necesaria para que todos esos delincuentes de cuello blanco puedan retirarse tranquilamente sin pagar sus deudas con la sociedad, con el país y con su ciudadanía. Nadie reclama nada de lo robado o malversado, de lo escondido, nadie pide cuentas por los dineros aparentemente prestados, regalados, o invertidos en tal o cual fin u obra. Hay demasiadas adjudicaciones a dedo saltándose la ley, troceando los concursos para favorecer a familiares, amigos y conocidos, a tal o cual empresario de poder, que está imponiendo sus condiciones y regalando parte del dinero que recibe, que no es otro dinero que el que nosotros pagamos con nuestros impuestos. Así se realimentan de nuestro dinero, ese es el retorno que después nos enteramos que los políticos con mando se reparten en sobres llenos de billetes. El PP lo hacía y el PSOE también. VOX dicen que ha hecho ciertos chanllullos con la fundación que dirige Abascal, que no presenta las cuentas, que está detrás el Tribunal de cuentas, que ha sido sancionado, pero todo se diluye y no queda en nada o casi nada, la gente olvida con facilidad. Son unos apestados todos, no hay por donde cogerlos, los partidos hacen trampas desde la presentación de su patrimonio personal, igual todos sus políticos, hasta la declaración de sus currículos, y ya no digamos con lo que trincan cuando están en funciones, no dicen una verdad ni a su propia madre.
Pues digo, que a pesar de toda esta basura acumulada durante décadas, la gente sigue engañada y votando a unos y otros como si no hubiera un mañana, cuando lo que hay que hacer es acabar con toda esta podredumbre. La misma ley electoral, como todos saben es injusta, no todos los votos tienen la misma consideración ni valor, no a todos los partidos políticos les cuesta un escaño el mismo número de votos, o sea, que la ley favorece a unos sobre otros, y la gente sigue jugando a este sucio juego de las elecciones, creyendo encima que van a solucionar algo en el país cuando el sistema es mafioso y corrupto, y todo el que llega y entra a él, se vuelve mafioso o corrupto o no puede aguantarse en el cargo. ¡Urnas vacías, señores y señoras! La próxima vez que los voten sus puñeteras madres.
Seguiremos...
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